

Estás por iniciar un negocio o ya tienes uno, todo está listo, el local, tus productos, proveedores, conoces a tus clientes y sabes que todo va a triunfar, pero te falta una cosa importante: una cuenta bancaria para tu negocio. Aunque no lo creas, es un requisito indispensable para mantener una correcta administración.
Tener una cuenta bancaria exclusiva para tu negocio sirve para aceptar pagos, pagar a tus proveedores, establecer un control claro para la información exclusiva de tu empresa y muchas otras cosas. Por fortuna y aunque no lo creas, obtener una cuenta bancaria para tu negocio es cada vez más sencillo y atrás quedaron los requisitos excesivos para obtenerla.
Eso sí, no olvides que si eres un pequeño negocio, no tienes la obligación de crear una cuenta específica para tu empresa, pero si ya estás registrada como una persona moral, es necesario que crees tu cuenta especializada en tu negocio, pues por ley debes hacerlo. Aunque siempre lo mejor es tenerlas por separado.
Algo que debes entender es que los bancos durante mucho tiempo no tenían interés en atender y dar soluciones completas a las pequeñas empresas. En primer lugar porque no les representaban una ganancia interesante y en segundo, porque muchas veces las consideraban un mercado riesgoso por la poca formalidad de ellas.
Muchos bancos no se han dado cuenta que una pequeña empresa está en busca de control y simplificación, porque sus dueños todo el tiempo están metidos en su negocio, las 24 horas y los 7 días de la semana, casi sin descansar. Una cuenta empresarial podría convertirse en un dolor de cabeza y no en una solución.
Sin embargo, como mencionamos unas líneas antes, cada vez es más sencillo obtener una cuenta para negocio, esto en gran medida a los distintos neobancos o fintech que están saliendo en el mercado. Han puesto en aprietos a los bancos tradicionales para que hagan todo más sencillo. Pero ¿cúal es la mejor?, ¿qué banco me conviene?, ¿qué características tienen?
Por fortuna, existen cuentas digitales que hacen todo más sencillo. Usualmente centralizando todo en una aplicación de smartphone para que los empresarios puedan realizar cualquier cosa desde ella, algo así como la banca en línea, pero sumándole todas las cosas que te piden realizar en una sucursal.
Por ejemplo, en algunas fintech tan solo te piden una identificación oficial, RFC y CURP si se trata de personas físicas con actividad empresarial.
Mientras que para las personas morales solo les solicitan identificación oficial, CURP, RFC de los accionistas, RFC, Comprobante de domicilio fiscal y acta constitutiva de la empresa, Cédula de identificación fiscal y boleta de inscripción al registro público de la empresa.
Otra ventaja de estas cuentas digitales es la rapidez con la que se da la apertura, debido a que casi siempre todo se realiza vía digital por medio de una aplicación móvil.
Primero evalúa qué instituciones tienes cerca ¿qué importa más, que esté cerca de tu casa o de tu negocio? En el caso de los bancos, podrías darte una vuelta en distintos para entender las ofertas de cuentas, mientras que en el caso de las fintech, revisa que estén avaladas por el gobierno, pues solo las que tengan autorización para operar cumplen con requisitos establecidos.
Si eres una persona que todo lo puede resolver por el celular, puedes utilizar estos nuevos neobancos para solucionar todas tus necesidades, es importante que veas si alguien más, además de ti, puede tener acceso a tu cuenta para realizar pagos, información y cualquier cosa en materia de contabilidad que le pueda servir y así no solo dependa de ti.
Cada negocio deberá tomar la decisión que mejor se adecue a sus necesidades. Aunque si estás pensando inclinarte por una cuenta pyme en algún banco para después solicitar un crédito, no es necesario atarse a una institución.